Del rapto al horror: las 44 horas de búsqueda que terminaron con el hallazgo del cuerpo de Abril Sosa


La pequeña de 4 años fue vista por última vez el sábado y su cadáver fue encontrado el lunes en un descampado de la ciudad de Córdoba. El presunto asesino está detenido


Del rapto al horror: hallazgo del cuerpo de Abril Sosa


El sábado por la noche, Daniel Alberto Ludueña visitó la casa de los Sosa, sus amigos, en el barrio General Bustos de la ciudad de Córdoba. Tomaron cerveza y compartieron un rato como lo hicieron tantas veces. Cerca de la medianoche, el hombre decidió volver a la pensión en la que vivía, ubicada a la vuelta de la esquina, en lo que debió ser el final de una típica reunión entre vecinos. Pero no fue así. El fin de la velada fue el puntapié inicial de 44 horas de desesperación y sufrimiento que terminaron de la peor manera: el hallazgo del cadáver de Abril (4), la más pequeña de la familia Sosa, en un descampado ubicado a pocas cuadras. Hoy Ludueña está detenido y acusado de ser el autor del crimen.

Apenas el hombre se fue de la casa, la menor salió detrás. Como lo conocían y era amigo de la familia, Mayra y Cristian, los padres de Abril, no pusieron objeciones y la dejaron ir. Jamás se les pasó por la cabeza que iba a ser la última vez que la verían con vida. En un principio, el sospechoso había dicho que después de que la niña lo siguió, le compró caramelos y continuó su camino. Los papás de la pequeña pensaban que se había quedado con alguna vecina del barrio para jugar.

Los minutos pasaron y no volvía. La desesperación creció hasta que la familia avisó a la Policía. Inmediatamente empezó el operativo de búsqueda por las calles y casas cercanas. Amaneció y el caso tomó estado público. Familiares y amigos cortaron una avenida del barrio para pedir que la encuentren, pero no sirvió de nada. La Policía no contaba con alguna pista que los guiara y todo hacía pensar lo peor.

"Somos más o menos optimistas", dijo la fiscal Claudia Palacios el lunes al mediodía, sobre las posibilidades de encontrar con vida a Abril. Incluso habló, prematuramente, de que se trató de un posible ajuste narco. Un Comité de Crisis analizaba las pistas en la Comisaría 13. En el medio, el mismo Ludueña, horas después, fingió ayudar al padre y a la mamá para dar con su hija.

"Me ayudó a buscar a mi hija cuando él mismo la tenía. Tiene una mente muy enferma. No sé en qué cabeza cabe una cosa de estas, de venir a golpearte la espalda y decirte: "Ya va a aparecer"", dijo ayer Cristian.

Llegó la tarde y con ella el horror: el cuerpo sin vida fue encontrado en un descampado de la calle Anacreonte y Sucre, a unas 20 cuadras de su casa. Ludueña, el vecino, había sido detenido horas antes porque todo apuntaba a que él estaba involucrado con la desaparición. Y efectivamente fue así. El hombre no aguantó la presión, confesó y guió a los investigadores hasta el baldío en el que estaba ubicado el cuerpo.

Luego, se comprobó que ese mismo recorrido de 20 cuadras, desde la pensión hasta el descampado, es el que había hecho el sospechoso en un remís el lunes a las 5:57, según el registro de GPS del auto al que accedió el diario Clarín.

De acuerdo con la reconstrucción de la causa, al parecer el sospechoso la habría llevado bajo un engaño a la menor hasta el lugar en el que vivía. Antes lo vieron comprando un lápiz labial y unos aros. Cuando hallaron esos elementos en su dormitorio, Ludueña explicó que los había adquirido para su hija, a quien no ve hace meses. Creen que el homicida la metió en su pieza y habría abusado de ella o intentado hacerlo. Las pericias forenses no están listas.


crimen

Con la autopsia, la fiscal indagará a Ludueña, que se encuentra detenido en una cárcel de Córdoba imputado hasta ahora por "homicidio agravado por alevosía". Si se comprueba que fue un ataque pedófilo, se le dará intervención a la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual. "La llevó envuelta en colchas y frazadas. Es aberrante por donde se lo mire", aseguró Palacios. Por otro lado, adelantó que "todo indica que la niña fue abusada sexualmente".

"(Ayer) Le practicaron la autopsia al cuerpo y los resultados determinarán si hubo un abuso sexual. Si esto se confirma, deberá intervenir la Fiscalía de Delitos contra la Integridad Sexual", explicó a Cadena 3. De acuerdo con los primeros datos de la investigación, tras el ataque, ocurrido entre la noche del sábado y los primeros minutos del domingo, el acusado habría llamado desde su celular al remís en el que habría trasladado el cuerpo dentro del bolso. Ya en la oscuridad de la madrugada, aprovechando que no había nadie cerca, dejó el cadáver y regresó.

Ludueña tiene antecedentes que van "contra la integridad sexual" y "delitos contra la propiedad". Enfrenta la posibilidad de una pena de prisión perpetua. Además, en las redes trascendió un comentario de la mamá de Abril en el que lo increpaba por "meterse" con su otra hija, de 16 años.

"Se quiso hacer el vivo", explicó la mujer en declaraciones al Canal 12 de Córdoba. "Ya sospechábamos de Daniel Ludueña", agregó la mujer, que está embarazada, y fue más allá con su tesis: "Yo decía que tenía que ser alguien que ella conociera, que le tuviera confianza como para irse con él".

Todo apunta a que quiso abusar de la menor y si la autopsia lo confirma, "el 50% de la causa estaría resuelta", tal como aseguran los investigadores. En cuanto al detenido, se sabe que en agosto cumplió 35 años, está separado, tiene un hijo y una hija que no viven con él. Los vecinos afirman que solía consumir drogas y tiene fama de violento. Otra de las pruebas en su contra es el rastro que los perros marcaron desde la casa de los Sosa hasta la pensión donde vivía el sospechoso.